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13. Polizón perplejo
Exterior e interior
sumo orden numeral,
pura lógica cifrada
con fría exactitud,
clavados en su destino
matemático sin piedad.
Un único movimiento,
un sólo rodar de astros,
de eternos engranajes
mudos obedeciendo,
girando en su órbita con férrea disciplina,
irrenunciablemente fieles.
Engañosa, furtiva realidad
lo visible e invisible,
fraccionada en miles,
en millones de actos dispersos
conectados al orden
por úmeros vigías.
Preciso y matemático
el perfecto equilibrio,
con su agente perturbador
perplejo y sonámbulo
entre las coordenadas.
A veces desde las cosas,
los números su disciplina
en ráfagas de lucidez
su demencial trastorno,
y un ojo pasmado
extrayendo cifras,
formulando fórmulas
a través de las grietas.
Infructuoso afán
el polizón aturdido,
con sus utensilios
midiendo las tinieblas.
Y sus propios números,
su propia armazón real,
perplejos en las aspas
del girante macrocosmos,
vanos vigías ciegos
entre interior y exterior.
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